fbpx

La Universidad de Concepción del Uruguay de la mano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación y de la Educación informa sobre el inicio del curso medidor preventivo en violencia y género, inicia el  5 de septiembre a cargo de Ps. Victor Castro y Ps. Andrea Popelka, constando de 8 encuentros semanales.

En este sentido, el Polo Educativo de Entre Ríos, asumió un verdadero compromiso haciéndose eco de la problemática y dando de esta manera inicio a la 1era edición del curso de capacitación en prevención y tratamiento de la violencia  en la modalidad presencial. Este programa de capacitación tiene carácter interdisciplinario, incorporando desarrollos teóricos, clínicos e investigativos propios desde la Psicología Social que, desde su especificidad, justifican la generación de un ámbito de estudios, como medio de Prevención para erradicar el flagelo de la violencia familiar y sexual.

La violencia siempre ha formado parte de la experiencia humana. Sus efectos se pueden ver, bajo diversas formas, en todas partes del mundo. Cada año, más de 1,6 millones de personas pierden la vida y muchas más sufren lesiones no mortales como resultado de la violencia auto - infligida, interpersonal o colectiva. En conjunto, la violencia es una de las principales causas de muerte en todo el mundo para la población de 15 a 44 años de edad. Aunque es difícil obtener cálculos precisos, los costos de la violencia se expresan en los miles de millones de dólares que cada año se gastan en asistencia sanitaria en todo el mundo, además de los miles de millones que los días laborables perdidos, las medidas para hacer cumplir las leyes y las inversiones malogradas por esta causa restan a la economía de cada país.

A pesar de que la violencia siempre ha estado presente, el mundo no tiene que aceptarla como una parte inevitable de la condición humana. Siempre ha habido violencia, pero también siempre han surgido sistemas —religiosos, filosóficos, jurídicos y comunales— para prevenirla o limitar su aparición. Ninguno ha sido completamente exitoso, pero todos han efectuado un aporte a la disminución de este rasgo distintivo de la civilización. Una amplia gama de profesionales, investigadores y sistemas de salud pública han procurado comprender las raíces de la violencia y evitar que surja. Para Lic. Alfredo Moffatt, Arquitecto y Psicólogo Social postula “La red de relaciones sociales que sostenían la estabilidad psicológica se ha desarmado. Aparece la incomunicación y la violencia. La desocupación destruyó la trama social y la familia.” Para la Dra. Gladys Adamson, Lic en Psicología y Psicóloga Social “Las cifras, de femicidio, muestran la cara más trágica del patriarcado. Desde la Psicología Socia nos sentimos compelidos, desafiados a dar cuenta de ello a partir de la perspectiva de Enrique Pichon Riviere.”

Es posible prevenir la violencia y disminuir sus efectos. Es posible cambiar los factores que contribuyen a producir respuestas violentas, ya sea los dependientes de la actitud y el comportamiento o los relacionados con situaciones sociales, económicas, políticas y culturales más amplias. La violencia contra la Mujer y el Hombre, no conoce distinciones de clase social, raza y cultura. Todos los días, dentro de su casa o en su comunidad, en el lugar donde deberíamos sentirnos protegidos y contenidos, miles de seres humanos son golpeados por actos que se encuadran en todos los tipos de violencia que se pueden esgrimir. La violencia contra la mujer, ejemplo, nos involucra a todos. Porque es un comportamiento aprendido que necesita del esfuerzo de todos para enseñar nuevos comportamientos sociales capaces de detenerla. Es un error pensar que la violencia doméstica es un asunto privado en el que los otros no debemos intervenir. Terminar con la violencia no es una tarea simple, requiere del compromiso del Estado y de la sociedad en su conjunto. Las mayores consecuencias para las víctimas de violencia sexual no son las físicas porque las marcas del cuerpo cicatrizan, las otras, las que no se ven dependen de todos nosotros. La víctima de los delitos sexuales es un sobreviviente de un hecho delictivo en donde pudo perder su vida. La no denuncia del delito implica la impunidad de los autores y la posibilidad de nuevos hechos. Se debe vencer la vergüenza, la humillación y las amenazas del autor del delito para colaborar y evitar más daños. La violencia psicológica y el miedo permanente destruyen la autoestima de la mujer y le impiden defenderse de su agresor o buscar una salida.

Objetivos

Asesorar y apoyar en situaciones de emergencia a las víctimas de cualquier delito de carácter sexual y de violencia familiar, desde entidades públicas y/o privadas.  Convertirse en multiplicadores de la capacitación recibida, a fin de que se cuente con un número adecuado de profesionales y humanos que proporcionen atención de calidad a las víctimas y estén en condiciones de desarrollar un trabajo interdisciplinario con perspectiva victimal.

Por inscripciones comunícate vía email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

LINKS DE INTERÉS

  • 1
  • 2
  • 3