La Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Concepción del Uruguay inauguró este jueves una exposición en homenaje al ingeniero Alberto Cotrina, quien durante aproximadamente 20 años fuera docente de nuestra Facultad. La muestra permanece para ser visitada libremente. De esta forma y en el día de su nacimiento, se recordó a quien además de ser docente en nuestra casa, dejó su sello en muchas e importantes obras de la ciudad y la zona, tanto a nivel civil como vial.
Fue unánime el reconocimiento a su dedicación profesional, con reconocimientos por ejemplo en Alemania, y su trabajo para el Instituto del Cemento Portland en Argentina, entre otros hitos profesionales. También destacaron su sencillez, su humanidad y su generosidad profesional.
Encabezaron esta apertura de la muestra la decana de Arquitectura y Urbanismo, Arq. Cristina Bonus; el vicedecano, Arq. Javier García; familiares del homenajeado, estudiantes de la carrera y el Ing. Juan Carlos Piter, ex decano de la Facultad Regional de la UTN, donde Cotrina también dictaba clases.

Su patrimonio en UCU
Las autoridades agradecieron a los familiares de Cotrina, quienes donaron material bibliográfico y de trabajo que perteneció al ingeniero, abarcando alrededor de 50 años. Estos libros y demás documentación ya está disponible en la Biblioteca Central “María Rosa Gonella”, tras haber sido catalogada por las bibliotecarias. “Al fallecer mi tía, quien no quería que nadie tocara los libros que él tenía, tomamos la decisión de entregárselos a la Facultad para que alguien pudiera usar una bibliografía que es muy importante. También entregamos los planos y trabajos que él había hecho para obras muy importantes de la ciudad, como las tribunas del Jockey Club y el camino a Pelay”, expresó su sobrino Roberto Cossani.

Un legado urbano
Su trabajo profesional puede vivirse en numerosas obras centrales de Concepción del Uruguay. “A casi todos los cálculos de estructura importantes de la ciudad los hizo él, por ejemplo el puente camino a Banco Pelay, las jirafas (estructuras) del Hipódromo y de los principales edificios de la ciudad, durante sus cincuenta años de profesión”, detalló la decana de la Facultad, Arq. Cristina Bonus.

En primera persona
Bonus compartió la emoción de su recuerdo puesto que Cotrina fue el director de su primera investigación como arquitecta. “Él era tan simple y generoso que cuando le pregunté si podía ser mi director, me dijo ‘Usted sabe que yo de esto mucho no la puedo ayudar’. Realmente ahí me dí cuenta y valoré su simpleza y su generosidad”.

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